Campo Profesional Docente, Formación Para la Docencia

El campo profesional docente se define en términos de la Ley General del Servicio Profesional Docente como aquel que es responsable del proceso de enseñanza aprendizaje, promotor, coordinador, facilitador, investigador y agente directo del proceso educativo (Articulo 4, LGSPD). Según Montero (2001), la profesión de la enseñanza no tiene un cuerpo codificado de conocimientos y habilidades compartidos, una cultura compartida. La ausencia de este cuerpo de conocimientos compartidos -una de las marcas de las profesiones- cuestiona la pertinencia de utilizar el término profesión para la enseñanza. La consideración de la experiencia práctica como la fuente más importante de adquisición de conocimientos y habilidades -situación que configura un saber vulgar técnico, o artesanal pero nunca un saber científico, base del saber profesional- ha conducido durante mucho tiempo a la irreverencia de la formación para la comunidad académica y los propios profesores.

Para Luz Jimenez (2015),la profesionalidad va construyéndose sobre la capacidad de reproducir una realidad momentáneamente coherente y construir códigos de verdad que sostengan instrumentos concretos o tecnologías de autoformación: nociones, concepciones, esquemas de análisis, recursos argumentativos con los que enfrenten a las imágenes del discurso oficial, así como valores a partir de los que definan el equilibrio entre sus convicciones y las exigencias institucionales para actuar como sujetos y no objetos de reforma; es decir, constituirse profesionalmente asumiendo los compromisos y las responsabilidades de la profesión.

La Formación Continua, Actualización y Desarrollo Profesional para la docencia, particularmente en Educación Media Superior, supone que podrán suscribir convenios de colaboración con instituciones dedicadas a la formación pedagógica de los profesionales de la educación e instituciones de educación superior nacionales o extranjeras, para ampliar las opciones de formación, actualización y desarrollo profesional. La oferta de formación contínua deberá: Favorecer el mejoramiento de la calidad de la educación; ser pertinente con las necesidades de la Escuela y de la zona escolar; responder, en su dimensión regional, a los requerimientos que el personal solicite para su desarrollo professional, entre otros aspectos a considerar (Articulo 59,LGSPD). Con el objeto de fortalecer las capacidades, conocimientos y competencias del Personal Docente de nuevo Ingreso, durante un periodo de dos años tendrá el acompañamiento de un tutor designado por la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado, según corresponda.

Las Autoridades Educativas y los Organismos Descentralizados realizarán una evaluación al término del primer año escolar y brindarán los apoyo (Articulo 22. LGSPD). Entre las propuestas para la formación para la docencia, se adoptó una tendencia promovida en distintos ámbitos como colegialidad, formación entre pares y acompañamiento. En las instituciones de Educación Superior ya desde el año 2000, se impulsó un conjunto de líneas estratégicas “dirigidas hacia la transformación del Sistema” especialmente con el fortalecimiento de los perfiles profesionales para la atención a estudiantes y la productividad académica, que apoyaran el mejoramiento integral y el aseguramiento de la calidad (ANUIES, 2000). En esa experiencia, cobró relevancia la formación tutorial y la formación de tutores. En el año 2014 entra en escena en Educación Media Superior (EMS) la figura de Tutor. Inicialmente se introduce la Tutoría en el marco curricular común y los programas de prevención del abandono por parte de los estudiantes, y luego la Tutoría para Docentes y Técnicos Docentes de Nuevo Ingreso al sistema. En los documentos normativos y las propuestas operativas, el concepto de calidad se define en términos de la pertinencia de la oferta educativa, cobertura y eficacia del sistema y los resultados traducidos en índices y niveles que cada institución, cada docente y cada estudiante están obligados a superar.

En el campo de la formación profesional docente y específicamente de la inserción a la docencia, Eirín, García y Montero (2009) concluyen a partir de sus investigaciones, que el primer año de desempeño profesional es uno de los más difíciles en la vida profesional de un docente. De acuerdo con un estudio exploratorio que realizaron dirigido a conocer la opinión de 20 profesores que se incorporan al servicio educativo, estos autores encuentran que las preocupaciones de los docentes refieren principalmente a: 1. Problemas centrados en el alumno, disciplina, motivación de alumnos, atención a la diversidad

Referencias.

ANUIES (2001). Programas institucionales de tutoría: una propuesta de la ANUIES para su organización y funcionamiento en las instituciones de educación superior.  México: ANUIES, (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior).  Libro electrónico, consultado en octubre 10, 2011 en: http://licenciaturas.upnlapaz.edu.mx/Programasacademicos/tutorias/A...

Eirín, R., García, H. M., & Montero, L. (2009). Profesores principiantes e iniciación profesional. Estudio exploratorio. Profesorado. Revista de Currículum y Formación de Profesorado, 101-115.

Jiménez, L. (2015). Los juegos de la reforma y la constitución de la profesionalidad docente. Sinéctica, (17).

Ley General del Servicio Profesional Docente. In México, Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Secretaría General Secretaría de Servicios Parlamentarios (Vol. 11).

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